
Esta noche he visto la sangre, la he olido, la he vivido. Esta noche he mirado a un infortunado que ha caído tendido de largo a largo en la parte de atrás de mi edificio, víctima de no sé cuántos tiros.
Esta noche he visto la sangre correr, como hacía mucho no veía, pero como había escuchado y leído en todos los diarios que podía hacerlo.
Alguien dijo que todavía estaba vivo. Pero cuando llegó la ambulancia ya era demasiado tarde.
He presenciado la agonía y escuchado los llantos desesperados de aquellos que sobreviven al desdichado que ahí yace.
¿Es esto lo que quiero para mí, para los míos? Quizás sea cuestión de tiempo que seamos nosotros los que juguemos un papel en ese guión de la violencia impune, desmedida, desgraciada.
Y me pregunto: ¿Cuándo nos tocará a nosotros? Espero que no sea pronto, espero que nunca... Espero que nunca.
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Tonight I've seen the blood, I've smell it, I've lived it.

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