Aquellos que tienen acceso a mi Facebook y son lo suficientemente chismosos como para ver todas las fotos que monto por ladillada, han tenido la oportunidad de disfrutar en mi álbumes la presencia de mi mascota más predilecta en el mundo: Churrito Chinchorro Wood.
Churrito es un... A ver... La verdad, no sé. Es como un ratón amarillo enrazado con perro o gato, o algo así (se aceptan hipótesis). Churrito es hijo adoptivo de padre inglés y madre venezolana (o sea, yo). Y aunque mi amigo Peter Wood y yo lo hallamos en abandonado como premio en un parque de diversiones en Quito, Ecuador, seguramente nació en una fábrica de mala muerte en Taiwán o Laos.
Cuando lo vimos, supimos que debía ser nuestro.
-Well, I think we should put him a name, don't you think?- pregunté a Peter, realmente preocupada.
-I say we should name it like that dessert I really like: Chinchorro!
¡¡¡Chinchorro!!! Peter quería ponerle "Chinchorro" porque estaba convencido de que nuestra mascota debía ser tan dulce como el dulce que él tanto disfrutaba.
-You mean, "churro". Chinchorro is a hammock!!! Hahaha!- le dije, sacándolo de su ignorancia.
-Oh, ok! Let's name it Churro Chinchorro, then.
Así fue como bautizamos a nuestro pequeño compañerito viajero. Y viajero, porque no podría tener otra naturaleza. Viajando lo conocimos y viajando estará con nosotros hasta que se deshaga de chuchumeco. Es muy especial para mí y siempre que estoy con él, estoy pendiente de no perderlo, y de que tenga fotos en los sitios más importantes. Además, es autosuficiente: no ensucia, no come. ¿Qué más podría pedir? Todos los lugares que hemos visitado juntos, ¡y los que faltan!
Mejor les dejo las fotos. No tengo mucho más que decir de él.


Mas finooooo ese churrito chinchorro! Jajajajaj!
ReplyDelete